Operando con normalidad y con suministro asegurado para la población pese a las condiciones meteorológicas adversas que afectan a la zona, se encuentra la sanitaria Aguas Décima. Mientras, sus equipos de terreno se mantienen desplegados y en alerta para responder ante eventuales situaciones asociadas al uso del alcantarillado.

"Tanto Cuesta Soto como Llancahue mantienen las condiciones de producción de agua potable en niveles normales y sin contratiempos, eso gracias a que unas semanas antes ya habíamos empezado a tomar las previsiones ante la posibilidad de lluvias intensas en la zona", indicó el jefe del área de Operaciones Ricardo Rosales.

Por su parte, la red de alcantarillado de Valdivia también ha logrado operar dentro de márgenes normales paras estas condiciones climáticas, sin afectaciones al interior de viviendas, pese a volúmenes relevantes de infiltración irregular de aguas lluvia que ingresa al sistema.

Así lo indicó el jefe del departamento de Clientes Pablo Márquez, quien precisó que "en este contexto, se han registrado casos puntuales de reboses en sectores que históricamente presentan dificultades para gestionar los grandes volúmenes de aguas lluvia, debido a que parte de estas aguas se infiltran irregularmente hacia la red de alcantarillado sanitario. Esta situación incrementa la presión sobre el sistema y puede llevarlo temporalmente al límite de su capacidad".

"Pese a estas condiciones, Aguas Décima no ha registrado afectaciones por reboses de aguas servidas al interior de viviendas, manteniéndose la operación de sus instalaciones y de la red bajo monitoreo permanente", añadió.

Los equipos de la compañía se encuentran desplegados y atentos a la evolución de las condiciones meteorológicas, reforzando las labores de inspección, atención de puntos críticos y colaboración a los organismos públicos ante eventuales emergencias mientras se mantenga el frente.

Desde la compañía insistieron en la importancia de no conectar aguas lluvia al sistema de alcantarillado sanitario ni abrir las tapas de las cámaras ubicadas en las calles, ya que acciones de ese tipo pueden sobrecargar la red y aumentar el riesgo de obstrucciones y reboses durante episodios de precipitaciones intensas.